Conceptos clave
Visión general y conceptos clave
Hay infinidad de consejos sobre almacenaje, pero casi todos nacen de unas pocas ideas sencillas. Cuando las entiendes, cualquier truco cobra sentido y puedes montar tu propio sistema sin copiar esquemas ajenos: a la medida de tu casa, tus cosas y tu ritmo de vida.
El orden no es la ausencia de cosas, sino un camino corto entre cada cosa y su sitio.
Para qué sirven los principios
Las soluciones prefabricadas de internet a menudo no cuajan porque están pensadas para la casa de otro. Los principios, en cambio, se pueden llevar a cualquier sitio: a un estudio pequeño, a una casa amplia, al cuarto de un adolescente o al trastero.
Destacamos los conceptos básicos: zonificación, almacenaje vertical, frecuencia de uso y el principio de «lo mínimo a la vista». Juntos responden a la pregunta clave: dónde poner esta cosa para no tener que buscarla después.
Zonificación
Zonificar significa guardar las cosas allí donde se usan. Las llaves, los paraguas y los bolsos viven junto a la puerta de entrada; las especias, al lado de la placa; las toallas, en el baño, y los cargadores, junto al sofá o la cama.
Dentro de una misma estancia también hay zonas: en el recibidor, una para salir de casa y otra para volver; en la cocina, para guardar reservas, para cocinar y para fregar. Cuanto mejor coincidan las zonas con lo que de verdad haces, menos cosas acabarán fuera de su sitio.
Almacenaje vertical
El almacenaje vertical aprovecha la altura de las paredes y los armarios, no solo la superficie del suelo. Las baldas sobre la zona de trabajo, los ganchos en la puerta, las barras de cocina y las estanterías altas liberan el suelo y hacen que la estancia parezca más amplia.
Dentro de los cajones el principio vertical también funciona: la ropa doblada en vertical se ve entera y no hace falta revolver el montón para sacar la prenda de abajo. Eso sí, los muebles altos deben fijarse siempre a la pared para que no vuelquen.
Frecuencia de uso
- Lo de cada día, entre la cintura y los ojos, cerca del borde de la balda y del lugar donde se usa.
- Lo de cada semana, un poco más arriba o más abajo, pero sin mover nada ni subirte a una escalera.
- Lo de temporada, en altillos, en la parte alta del armario, bajo la cama o en el trastero.
- Lo que se usa muy poco y los recuerdos, en cajas etiquetadas donde no estorben en el día a día.
- Lo pesado, cerca del suelo, independientemente de la frecuencia con que lo uses.
Lo mínimo a la vista
Cuantos menos objetos haya en las superficies abiertas, más fácil es limpiar y más tranquila se ve la estancia. La encimera, el alféizar y la mesilla de noche se llenan enseguida de cosas pequeñas si no te pones unas reglas.
A la vista conviene dejar solo lo que usas constantemente o lo que de verdad te alegra. Lo demás, mejor detrás de puertas, en cajones y en cestas. No se trata de ascetismo, sino de que la vista descanse.
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En qué nos basamos
- Instrucciones de los fabricantes de muebles y fijaciones
- Contenidos editoriales de la guía 78Online
Los consejos se exponen en términos generales y se basan en las instrucciones de los fabricantes de muebles y fijaciones y en las normas de seguridad doméstica comúnmente aceptadas. Consulta siempre en las instrucciones de cada producto el sistema de fijación, la carga admisible y el taco adecuado para tu pared, y deja los montajes complicados en manos de un profesional.